Baume et Mercier, Horse drawn carriage at Les Bois, 1850 Frères Baume

En 1830 la familia Baume abrió uno de los primeros comptoirs horlogers (tiendas de relojes) en la localidad de Les Bois, situada en el Jura suizo. «Frères Baume» no tardó en convertirse en una casa relojera importante gracias al sentido comercial y a los rigurosos métodos industriales de los dos hermanos, Louis-Victor y Joseph-Célestin Baume, que en ningún momento renunciaron a su lema: «Acepte sólo la perfección, sólo relojes fabricados con calidad suprema».
Desde el principio, el objetivo de la compañía «Frères Baume» era fabricar relojes tradicionales de la más alta calidad mejorados con los últimos avances tecnológicos del momento.

La familia Baume también era innovadora en el aspecto comercial, pues uno de los dos hermanos, Joseph-Célestin, creó una filial en Londres llamada «Baume Brothers». Baume Brothers se expandió rápidamente a través del Imperio Británico, desde la India hasta Singapur y desde Birmania hasta África, y se convirtió incluso en pionera en la venta de relojes en mercados por entonces emergentes, como Australia o Nueva Zelanda.

En 1876, cuando la segunda generación tomó el relevo, «Frères Baume» ya había adquirido una sólida reputación internacional por sus relojes sencillos, sus cronógrafos y sus modelos de gran complicación que incluían repetición de minutos, calendarios y tourbillones.

Fueron de nuevo dos hermanos, hijos del cofundador Louis-Victor, quienes asumieron la dirección de la compañía. Alcide Baume se hizo cargo de la producción en Les Bois, mientras que Arthur Baume se asentó en Londres y se responsabilizó del marketing internacional. La compañía no tardó en crear filiales en Ginebra y también en Filadelfia, en los Estados Unidos.