Inspiración
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Esta pieza de museo de 1940 es la base ideal para crear una nueva referencia relojera gracias a su marcado clasicismo que contrasta con la finura y las cavidades de la caja, su acabado satinado y su volumen curvo con cristal de zafiro abombado. El reloj mantiene su forma rectangular sin olvidar la comodidad de la muñeca, para que sea una pieza tan agradable de llevar como de mirar. El espíritu de los Hamptons viene reflejado en sus formas delicadas y arquitectónicas. |
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