UNA HERENCIA DE MÁS DE 180 AÑOS

UNA SAGA FAMILIAR DESDE 1830

ORÍGENES 1830

 

La historia de Baume & Mercier se remonta a 1830, año en que se fundó el negocio familiar. Los hermanos Louis-Victor y Célestin Baume abrían un comptoir horloger (establecimiento de relojería) en Les Bois, localidad de la región suiza del Jura. El negocio prosperó rápidamente y se ganó una excelente reputación al crear modelos excepcionales que incorporaban las últimas innovaciones.
Fieles a su lema "Aceptar sólo la perfección, fabricar sólo relojes de la más alta calidad", la compañía Frères Baume experimentó un rápido crecimiento. Louis-Victor fue un verdadero visionario que, de manera intuitiva, supo percibir el interés de la mujer por la relojería. Muestra de ello es el reloj de bolsillo que regaló a su hija Mélina en 1869.

Mélina, daughter of Louis-Victor Baume
  • Mélina, hija de Louis-Victor Baume
Gold watch engraved with the inscription “A notre chère enfant” (To our dear daughter), a gift to Mélina Baume, Baume & Mercier museum collection, 1869
  • Reloj de oro, grabado con la inscripción "A notre chère enfant" (A nuestra querida hija), regalo a Mélina Baume, colección museo Baume & Mercier, 1869

EXPANSIÓN INTERNACIONAL

Sabedores del potencial que representaban los nuevos territorios, la empresa abrió una sucursal en Londres con el nombre de "Baume Brothers". Pronto, esta delegación se expandió por todo el Imperio Británico y llegó hasta la India, África, Australia, Nueva Zelanda, Singapur y Birmania. A finales del siglo XIX, la compañía ya había adquirido un gran prestigio internacional y se estaba convirtiendo en un actor de peso en la escena relojera fuera de Suiza. Por aquel entonces, la marca tenía fama por sus cronógrafos y por sus modelos con grandes complicaciones, como la repetición de minutos, el calendario o los tourbillones. Gracias a sus instrumentos de cronometría, la empresa fue galardonada con diez grandes premios y siete medallas de oro en ferias internacionales celebradas en París, Melbourne, Zúrich, Ámsterdam, Londres y Chicago.

Además de su belleza y gran complejidad, los relojes Baume también hacían alarde de un nivel de precisión fuera de lo común. Estos ingenios batían récords de precisión y llegaron a ganar varías competiciones de cronometría, entre las que destacan las pruebas organizadas por el Observatorio de Kew, cerca de Londres. En 1892, Baume ganó su última competición con un reloj cronómetro de bolsillo equipado con un movimiento tourbillon, cuyo récord tardó más de 10 años en superarse.

  • Certificado de obtención de la medalla de oro en la Exposición Universal de Londres de 1885. Lista de las distinciones y medallas conseguidas por la Casa en el siglo XIX.
  • Reloj cronómetro, movimiento tourbillon, récord de precisión en el Observatorio de Kew, colección museo Baume & Mercier, 1892

UN NUEVO SOCIO, UN NUEVO TRIUNFO

A comienzos de la década de 1920, el gerente de la empresa, William Baume, unió esfuerzos con Paul Mercier. Juntos fundarían Baume & Mercier, Genève en 1918. La sociedad no tardó en convertirse en una de las más activas en el campo de los relojes de pulsera, ofreciendo modelos que destacaban

por sus equilibradas formas. En 1919, recibieron el mayor reconocimiento internacional de la época, el "Poinçon de Genève" (punzón de Ginebra), marca de calidad que avala las piezas con una artesanía y calidad excepcionales.

  • Paul Mercier y William Baume, fundadores de Baume & Mercier, Genève, 1918
  • "Poinçon de Genève", mayor distinción relojera internacional, otorgada a Baume & Mercier en 1919
  • Reloj de oro amarillo con sello de calidad "Poinçon de Genève", colección museo Baume & Mercier, 1940

CREATIVIDAD Y FEMINIDAD

Paul Mercier consideraba esencial que la marca siguiera el ritmo de los tiempos y supiera adaptarse a los cambios. Durante los "Dorados años veinte", la marca supo captar la importancia de la emancipación de la mujer y utilizó los deseos de ésta como una fuente inagotable de inspiración. En la década de 1940 y aprovechando este profundo conocimiento de la feminidad, Baume & Mercier lanzaría uno de sus modelos con más éxito: el Marquise. Este modelo de joyería, acompañado por un brazalete rígido, combinaba estética y pragmatismo.

Gracias a este ímpetu creativo, la marca gestaría algunos relojes de mujer increíblemente modernos y dotados de una exquisita originalidad, demostrando así que los relojes de mujer no tienen por qué ser la versión miniaturizada y simplificada de los modelos para hombre. La feminidad pasaba a formar parte de los valores de Baume & Mercier, lo cual denotaba una actitud abiertamente moderna.

  • Reloj baignoire de oro blanco, colección museo Baume & Mercier, 1920
  • Marquise, reloj-joya con brazalete rígido, colección museo Baume & Mercier, 1946
  • Reloj-joya con brazalete drapé de oro blanco, colección museo Baume & Mercier, 1953
  • Reloj-joya con tapa engastada con diamantes, colección museo Baume & Mercier, 1960

ORIGINALIDAD Y VANGUARDIA

  • Cronógrafo cuadrado con escalas taquimétrica y telemétrica, colección museo Baume & Mercier, 1940
  • El modelo que sirvió de inspiración para la colección Hampton, colección museo Baume & Mercier, 1940

Con la energía de la llegada de Paul Mercier, la sociedad sentó las bases de una filosofía de empresa que sigue hoy tan vigente como antaño. A partir de este momento, la maestría relojera pasaría a encarnarse en un diseño de atemporal elegancia. Baume & Mercier, verdadera empresa pionera en este segmento de mercado, se forjó un nombre entre el público ávido de productos novedosos gracias al lanzamiento de los primeros relojes de pulsera «de forma», es decir, no redondos. 

Durante el movimiento Art Déco, la marca impondría su estilo y dejaría una huella imborrable en el diseño de relojes. Prueba de ello es la colección Hampton, inspirada en un reloj rectangular que se comercializó en la década de 1940. Este reloj distinguido y urbano, con su diseño atemporal, marca los momentos importantes de la vida, uniendo el arte de vivir y una inimitable elegancia.

  • Reloj rectangular de oro amarillo con características líneas Art Déco, colección museo Baume & Mercier, 1920

CLASICISMO Y MODERNIDAD

Durante las décadas de 1950 y 1960, buscando siempre el equilibrio simbolizado por la letra griega (Phi), actual logotipo de Baume & Mercier, la Casa sentaría las bases de lo que hoy se considera el arquetipo de reloj redondo tradicional. Así se lanzaron varios cronógrafos equipados con funciones como las fases lunares o tres

indicadores de fecha, así como colecciones de relojes redondos con un diseño simple y esferas sobrias. Estos relojes emblemáticos de la década de oro de los 50 permiten a la marca regresar ahora a sus raíces y beber de las fuentes del pasado al crear colecciones como Capeland o Classima, así como la nueva colección Clifton.

  • Cronógrafo con rueda de columnas, colección museo Baume & Mercier, 1940
  • Cronógrafo con calendario completo, colección museo Baume & Mercier, 1950
  • Reloj clásico de oro con diseño sobrio, colección museo Baume & Mercier, 1960
  • Cronógrafo con taquímetro y telémetro, cristal abombado, colección museo Baume & Mercier, 1950

ELEGANCIA E INTEMPORALIDAD

Durante los años 1970, Baume & Mercier comercializó relojes con formas innovadoras, como los modelos Galaxie o Stardust. Fiel imagen de la inherente creatividad de la marca, estos modelos fueron galardonados con prestigiosas distinciones internacionales, como la Rosa de oro de Baden-Baden. En 1973, Baume & Mercier se adelantaría a los cambios sociales al presentar Riviera, uno de los primeros relojes deportivos de acero del mundo. En 1988, la sociedad se unió al grupo Richemont y amplió su colección con una serie de modelos de éxito, como los Hampton o los Linea, que enseguida se erigieron como estandartes de la marca.

Baume & Mercier comercializa actualmente cinco colecciones diseñadas para ofrecer la mejor representación de una relojería de calidad: Hampton, relojes de forma para hombre y mujer; Capeland, cronógrafos y Worldtimers; Classima, para los adeptos del diseño minimalista; Linea, para mujeres elegantes y dinámicas; y por último, la nueva colección Clifton, que responde a las expectativas de los urbanitas que buscan un reloj clásico y, a la vez, contemporáneo.

  • El modelo Galaxie de la colección museo Baume & Mercier, galardonado con la Rosa de oro en 1972
  • Stardust, modelo de Baume & Mercier galardonado con la Rosa de oro en 1973.
  • Modelo histórico de la colección museo Baume & Mercier de 1940
  • y su versión contemporánea, el Hampton 10033

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